demasiado mortal

miércoles, 1 de septiembre de 2010

sábado, 24 de julio de 2010

UNA HISTORIA




Me pasó algo.
Sólo escribo cuando no vivo o cuando recuerdo lo que viví.
No he escrito porque estaba viviendo.
He vivido exactamente cuarenta y dos días de azar en mi piel. Ahora ha terminado, por eso recuerdo y escribo, recuerdo y escribo, recuerdo y escribo, y recito y obedezco como si fuese una obsesa y tú fueses un mantra.
He decidido afilarme los colmillos y contarlo todo.
Tú no sabrás quién había detrás de esa a la que te has estado follando durante cuarenta y dos días sin descanso en el lugar más terrible del mundo.
Yo daré rienda suelta a mi sexo cosquilleante.

sábado, 29 de mayo de 2010

COLD IN HAND BLUES




y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo


Pizarnik


Vuelvo.
Nunca me he ido.

viernes, 2 de abril de 2010

PASSION


Regresé a Europa.
Demasiado traviesa.
Demasiado mortal.
Demasiado caliente.
Ya contaré mis andanzas.

sábado, 13 de marzo de 2010

BUSCO




Sigo en Mar del Plata. El otoño se acerca, a veces llueve por la tarde. Europa queda lejos. Ya no recuerdo nada de Europa, donde ahora estará a punto de llegar la primavera. Ahora sé por qué estoy aquí, y ahora no estoy segura de volver.
Cuando tomé el avión tenía las cosas muy claras.
Pero la soledad y la distancia han terminado por torcer las cosas, o por hacerlas más fáciles.
Sabía que apenas llegase a Mar del Plata empezaría a buscarme, a buscar los rincones donde se perdió una chica demasiado desconocida para mí.
Pensaba encontrar más cicatrices, pero no, el puzzle está casi completo aunque le falten muchas piezas. Sabía que no me encontraría.
Sabía que iba a ser así: despertarme con el sol, masturbarme lentamente, llorar, estar sola, bailar, buscar, llegar cansada al hotel, dormirme con la luna y este ciclo de mareas que invade mi cuerpo.

jueves, 18 de febrero de 2010

TRES (1)


En Mar del Plata es todavía verano. Viví en Mar del Plata hasta los cinco años. Después viví en Buenos Aires. Después me fui. Y volví. Y me fui.
Una vez me quedé en Buenos Aires. Nadie pensaba que yo hubiese nacido allí, por mi acento, por mis gestos, por mis ideas, por mis besos, por eso me permitía mirarlo todo con la distancia que un ojo extranjero le imprime a las cosas. Me quedé porque sin querer me convertí en el dulce ángulo de un triángulo que terminó roto contra el suelo.
Él sí era de Buenos Aires.
Ella no.
Era un triángulo formado por la piel de él, la suya y la mía.
La piel de ella fue la que más tardó en incorporarse al triángulo.
La piel de ella fue lo único que me quedó del triángulo, lo único que sobrevivió a los pedazos del triángulo, o a las cenizas del triángulo, o a las mentiras del triángulo.
Ahora miro las playas de La Perla donde jugaba cuando era niña y me parecen tristes: el casino, el club de pescadores, el torreón del monje.
Desde el hotel veo el horizonte, el mar, parque San Martín, y me pregunto qué fue de los otros dos ángulos del triángulo que partió y mojó mi piel.
En Mar del Plata fui muy porno y muy golfa.
Ahora no puedo. Sorry.

viernes, 5 de febrero de 2010

URGENCIA DEL ROCÍO




Una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío

Alejandra Pizarnik

Hace semanas que rumio el recuerdo de mis últimos años, y he llegado a la conclusión de que Madame Pizarnik lo dice mejor que yo.

No estoy demasiado porno últimamente. Necesito rocío. Necesito tus manos. Necesito olvidarme de ti.
"La mort, la petite mort, trop douce, trop mortel pour être vraie"
Denisse Montforte
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